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Dan a bebé texano esperanza de vida

El Norte

Imelda Robles

Victorcito fue diagnosticado con parálisis cerebral; tras no encontrar tratamiento en EU, sus papás hallan en Monterrey terapia en investigación. Nancy y Víctor habían tomado la decisión más dolorosa de sus vidas ya que no querían que su bebé de tres meses sufriera, por lo que no iban a aceptar que pasara por un proceso quirúrgico más.

Ambos se convirtieron en mamá y papá el pasado 13 de marzo cuando nacieron sus cuates Víctor Daniel y Celeste Carolina en un hospital de Brownsville, pero debido a un prolapso (compresión) del cordón umbilical el niño tuvo complicaciones. Al bebé le faltó oxígeno y convulsionó. Fue llevado de emergencia en helicóptero a otro hospital de Corpus Christi para realizarle un protocolo de hipotermia terapéutica, tratamiento con el que intentaron regularizarlo. No funcionó.

A partir de ahí sólo siguieron pronósticos médicos devastadores. El bebé fue desahuciado y los doctores recomendaban a los papás despedirse del niño y luego autorizar que fuera desconectado del ventilador. Buscaron en otros hospitales de Estados Unidos y tras leer el expediente del niño, los médicos decían lo mismo: no había expectativa de vida para Victorcito.

Un día, un médico les informó que era urgente colocarle otro ventilador al bebé, lo que le dañaría el esófago, y fue cuando junto con el doctor decidieron no someterlo a una operación más y llevárselo a casa para tenerlo los últimos días. “Fue un momento muy duro, ya lo habíamos decidido, habíamos puesto la hora y todo”, platica Nancy Reyes Ramones, de 27 años.

“En eso regresó el doctor muy apenado dijo:”Acabo de leer el expediente y es de otro niño, no es de tu hijo, me equivoqué, fue un error. Acabo de checar el expediente de tu hijo y dice que todavía esta respirando bien, no hay urgencia de ponerle ese respirador ahorita.” “Para mí fue como una señal de Dios, lejos de enojarnos con el doctor porque te hizo pasar por un sufrimiento muy grande, yo le dije:”Doctor, ni se apure, para mí fue un milagro y Dios cambió el expediente del niño”.

Desde ese momento decidieron que agotarían hasta la última opción para salvar la vida de su hijo.

Con gran fe

Nancy es regia, pero tras concluir su carrera de Derecho en la UANL en el 2010 se casó con Víctor Villarreal, estadounidense, y se fueron a vivir a Brownsville, donde él trabaja como maestro. El papá, de 38 años, mantuvo una fe inquebrantable desde el nacimiento de sus hijos y fue el primero en no aceptar las opiniones médicas. El bebé fue diagnosticado con parálisis cerebral. Debe usar dos aparatos, uno para respirar y otro para absorberle constantemente la saliva, ya que no puede tragarla. Además, tiene conectada una sonda a su abdomen por donde lo alimentan.  Es evidente la estatura y peso menor de Victorcito en comparación con su cuata, Celeste.

Tras investigar opciones de ayuda para su hijo, encontró que en Monterrey  realizan una terapias con células madres para ayudar a pacientes con parálisis cerebral.

Al comentar el caso por teléfono les informaron que el bebé sí era candidato. Viajaron a Monterrey el 10 de junio en su propio coche con todos los aparatos que el bebé requiere.”Fue bien difícil tomar la decisión de venir porque igual podía fallar la máquina en el camino, pero era quedarnos ahí esperando que nos dieran el mismo pronóstico, o venirnos a hacerles la terapia que está en investigación, pero que por lo menos es una oportunidad para el bebé”, dice Víctor.

Victorcito ya tuvo su primer tratamiento, que de acuerdo con la explicación de sus papás, consiste en aumentarle la cantidad de células madre que produce su cuerpo. Le realizan una punción en ambas piernas para sacarle unas células y luego se las inyectan en la espina dorsal.

“(Después del tratamiento) respira mucho más tiempo sin oxígeno. Antes tenía que tener oxígeno constantemente, y ahora se lo quitamos de ratito”, comenta Víctor. “Él empieza a manipular un poco las secreciones, y tose, que es una forma de defenderse él sólo, porque antes se le iban al pulmón”.

“Él es un milagrito porque nos habían dicho tantas cosas negativas, tantas cosas malas, y es un milagro que él haya despertado”, dice su papá.

Están viviendo con la familia de Nancy, en la Colonia Cuauhtémoc, en San Nicolás, donde los hermanos de ella, Ricardo, de 29 años, y Daniela, de 33, se han movilizado para reunir recursos económicos para su sobrino.

Si la esperanza de vida para Victorcito está en Monterrey, afirman que aquí seguirán. Abrieron, además, la página de Facebook “Ayuda para Victor Villarreal Reyes”, donde reciben donativos y oraciones.

“Mi esposo les decía a los doctores:”Mi bebé va a estar bien, y lo voy a traer de voluntario aquí para que le dé apoyo a los niños. Él es de una fe inquebrantable”, expresa Nancy.

Para apoyar a Victorcito
Los apoyos económicos se pueden realizar en la cuenta de Ricardo Daniel Reyes Ramones (hermano de Nancy).

Banorte
No. Cuenta: 0675019066
Clabe interbancaria
072580006750190660

Para depósitos en Oxxo
4915-6620-5827-1761

Liga: ELNORTE