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Tratamientos que ayudan: Plasma rico en plaquetas

No existe límite de conformidad cuando de tratamientos para el cuidado de la piel hablamos, cada vez los avances de la tecnología en procedimientos de belleza avanzan a pasos agigantados. Este es el caso de un tratamiento que ha sonado poco pero que ofrece múltiples beneficios para la piel. Esto es el Plasma rico en plaquetas. 

Primeramente debemos comenzar por señalar que el plasma es una sustancia que compone el 60% de la sangre de un individuo y que contiene en su mayoría agua  y proteínas plasmáticas que permiten mejorar considerablemente la piel, hasta el punto de hacerla verse más lozana y joven.

Las plaquetas por su parte, tienen las propiedades de regenerar los tejidos cutáneos y de estimular la producción natural de ácido hialurónico por lo que a través de esto la piel pasa por un procedimiento de regeneración celular que le ofrece la posibilidad de mejorar el aspecto de la dermis para disminuir el envejecimiento.

¿En qué consiste el plasma rico en plaquetas?

Para aplicarse el plasma primeramente debe ser con un especialista en el área, donde se le tomará al paciente una muestra de sangre de aproximadamente 10cc y será colocada en una centrífuga para separar las células sanguíneas del plasma y las plaquetas. Luego de que este proceso está completo, el especialista en estética se dispone a inyectar el plasma en la zona de la piel que se desea tratar.

Una sesión puede tener una duración de hasta una hora y el paciente debe estar muy atento a que el plasma tenga un color amarillento pálido para tener la confianza de que se le está aplicando la sustancia correcta. Esta aplicación se realiza bajo micro inyecciones que pueden causar ligeros hematomas que desaparecen en muy poco tiempo. Aparte de ser un procedimiento libre de lesiones, efectos secundarios o contraindicaciones por lo que el paciente puede continuar sus actividades cotidianas con normalidad aplicando este tratamiento por no más de cuatro sesiones al año.

Envejecimiento de la piel

Todos sabemos que el envejecimiento cutáneo se produce por una degradación celular o de la matriz intercelular, disminución de la vascularización, disfunción de los anexos cutáneos, relajación muscular y contracción muscular repetida.

Aquí intervienen muchos factores, genéticos cuando no podemos controlar el paso del tiempo y a través de un conjunto de mecanismos moleculares y celulares propios del envejecimiento. Pero también juegan un papel importante los factores externos, como la exposición al sol, las enfermedades cutáneas, situaciones hormonales, nutrición, evolución ponderal, medicaciones, hábitos tóxicos y los cuidados cosméticos.

No todos somos iguales y estos rastros se pueden presentar antes o después. Consecuentemente cada uno de nosotros presenta los signos más evidentes del envejecimiento como arrugas, manchas o pérdida de color, caída de la piel o flacidez y otros menos notorios como la textura, el tacto, brillo y luminosidad que globalmente son determinantes.

Procedimiento óptimo

Es necesario aclarar que este tipo de tratamientos es recomendable realizarlo a partir de los 30 años, donde la piel comienza a perder su poder de regeneración o simplemente los signos de envejecimiento aparecen.

Aparte de quedar descartados cualquier tipo de efecto adverso por ser preparado con la propia sangre del paciente, el PRP restaura la vitalidad cutánea, aumenta su grosor, recupera la consistencia elástica, mejora la afluencia vascular estimulando las secreciones e incrementando la tersura y apariencia de la piel; disminuye arrugas, surcos pequeños, causa una notoria mejoría en el aspecto de poros abiertos y es ideal para cicatrices y manchas. Es un tratamiento completamente ambulatorio y el 95% de los pacientes manifiestan su satisfacción al ver las mejoras en el aspecto, textura, tono, brillo y luminosidad de la piel tratada. Otra de las ventajas es que al ser una preparación obtenida del propio paciente, se evita el riesgo de infecciones o trasmisiones de enfermedades.

Es completamente accesible tanto para hombres como para mujeres y no requiere ningún tipo de preparación previa y tras su aplicación no se observan cicatrices o marcas. Todos podrán contar con una mejoría visible desde los primeros días y es máxima a los 20 ó 30 días manteniéndose estable muchos meses.

Información: Centro Médico de Ozono

Fuente: El Impulso